El miércoles de esta semana fue detenido en Maquinista Savio, provincia de Buenos Aires, el acusado por el abuso sexual de la empleada de una panadería de Las Cañitas, en el barrio porteño de Palermo. El hombre tenía un extenso prontuario previo a su aprehensión, lo que generó la indignación de víctimas y familiares de delitos de esa índole.
«Es tan indignante que me ha dejado sin aliento. No puedo creer que con los violadores los jueces sean tan benevolentes», expresó este jueves Isabel Yaconis, cofundadora de la asociación Madres del Dolor y madre de Lucila Yaconis, la adolescente de 16 años que fue asesinada en 2003 por el hombre que la violó en el barrio porteño de Núñez.
Y es que el presunto abusador de Las Cañitas cometió otro abuso sexual hace cuatro años, pero en esa oportunidad fue a sólo diez cuadras de donde asesinaron a Lucila Yaconis.El hombre, identificado como Paulo Antonio Díaz, apenas fue condenado a dos años y medio de cárcel por el abuso sexual agravado por el uso de arma contra una adolescente de 16 años en el túnel de Iberá y Grecia, en Núñez.»El lugar donde atacó en 2019 es a diez cuadras de mi casa, en el mismo corredor ferroviario. De ahí a la estación Núñez son tres cuadras para el lado de Belgrano y el hecho de mi hija fue a tres cuadras para el lado de Núñez», explicó la madre de Lucila Yaconis.»Este chacal, o como lo quieran llamar, se aprovecha de la vulnerabilidad de las niñas. Seguramente esta nena que fue víctima en 2019 iba a la misma escuela en la que cursaba Lucila, el Instituto General San Martín, que queda en Iberá y Cabildo», afirmó.A su vez, comentó que «este año, en ese túnel de Iberá entre O’Higgins y Grecia, hubo un intento de robo de celular, con un hombre en situación de calle que le golpeó a la víctima la cabeza. Los vecinos siempre reclamamos allí por las luces y las cámaras, que están y a veces no funcionan».
