En la tarde de hoy, falleció de manera inesperada Guillermo Salatino a los 80 años, a raíz de un paro cardíaco mientras se encontraba en la Clínica Trinidad de San Isidro, donde se le iba a efectuar una operación de cadera.
Los que lo conocimos hace casi 50 años lo respetamos como tenista, desde las canchas del Buenos Aires Lawn Tennis Club y luego por su amplia trayectoria cubriendo por todo el mundo los avatares del tenis argentino e internacional.
Era muy generoso con sus colegas, aún con los recién llegados, a los que brindaba su experiencia sin retaceos.
Cubrió más de 140 Grand Slams en su carrera, hasta que dijo basta en Wimbledon 2022.
En una ocasión, bromeando sobre sus viajes, le preguntamos cuantos pasaportes había renovado y contestó que luego del octavo había dejado de contarlos.
Hoy nos toca despedirlo con gran tristeza, ya que deja un vacío lleno de experiencia difícil de ocupar.
Creemos que se nos fue demasiado joven, porque la edad no siempre se mide por el calendario, sino por lo que todo lo que la persona puede brindar a los demás.
Con gran cariño, hasta la vista Salata.
