Iael Laham se postuló en un programa para terminar los últimos 3 años del secundario en Israel y salió seleccionada. Viajó al país y vivió en un internado. Cuando terminó decidió quedarse y entrar en el ejercito israelí y ahora defiende al país.
De jueves a domingo Iael es parte del batallón de comunicación al norte de Israel y trabaja en el taller mecánico, donde se reparan los vehículos y aparatos como generadores que van a los enfrentamientos contra Hamas. También es parte de los ejercicios de simulación.
«Al ser soldada solitaria me dan vivienda, comida y sueldo, se puede ahorrar, no hay inflación como allá», dijo en una entrevista con El Tribuno.Laham contó que su mamá, Valeria le decía que «iba a terminar en Israel y en el Ejército» y ella se negaba. La joven vivió hasta los 15 años vivió con su mamá y su abuela en Salta.
