Lorenzo Pepe, histórico dirigente sindical y peronista, falleció a los 93 años. Inició su carrera a los 17 años en los Ferrocarriles, donde se involucró activamente en la Unión Ferroviaria, llegando a ser una de sus figuras más destacadas. Como defensor ferviente de los derechos laborales y de la justicia social, se consolidó también en la política, ocupando el cargo de diputado nacional por Buenos Aires durante cinco mandatos consecutivos entre 1983 y 2003. Pepe fue delegado argentino ante la OIT y dejó un legado literario sobre la historia y el peronismo.
Nacido en 1931, Lorenzo Pepe fue un hombre clave en el movimiento obrero argentino y un fiel militante del Partido Justicialista, cuya influencia trascendió el ámbito sindical. Fue además una de las voces más influyentes en la defensa de los ferrocarriles, manifestando siempre su rechazo a la privatización de estos servicios esenciales durante los años 90, una posición que lo marcó como defensor del patrimonio nacional.
Lorenzo Pepe, además de su extensa trayectoria sindical y política, se destacó por su trabajo en la recuperación de la historia del peronismo. Fue director del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, una entidad dedicada a preservar y difundir el legado del líder peronista. A lo largo de su vida, publicó libros y artículos en los que abordó la importancia del movimiento justicialista y su impacto en la política argentina. También jugó un rol importante en la defensa del modelo ferroviario nacional, oponiéndose firmemente a su privatización.
Su participación en la resistencia peronista tras la Revolución Libertadora en 1955 fue otro punto destacado en su vida, donde mantuvo su militancia activa a pesar de la persecución. Durante ese período, fue arrestado y encarcelado por sus actividades políticas, lo que consolidó aún más su perfil combativo en defensa del movimiento obrero.
Su legado se extiende más allá de sus logros como diputado, con su labor intelectual y de difusión del pensamiento peronista como pilares de su vida pública.
